Ventilación Pasiva- 6 principios de diseño bioclimatico
La ventilación pasiva no es solo cuestión de «abrir ventanas»; es entender cómo la física y la arquitectura se alían para dirigir la brisa exactamente hacia donde están las personas. Si el viento pasa rozando el techo, de nada sirve tener una corriente fuerte.
1. Ventanas Altas vs. Bajas: Si las ventanas son demasiado altas, la brisa pasa por encima de la zona habitable; las ventanas bajas aseguran que el aire refresque directamente a la altura del cuerpo.

2. Alturas Cruzadas: Si combinas una entrada baja de aire con una salida alta, obligas a la brisa a descender en la zona de permanencia antes de salir, refrescando la habitación a su paso.

3. Voladizos Fijos vs. Sueltos: Un alero pegado a la pared desvía el aire hacia arriba y lejos de la ventana. En cambio, un voladizo suelto (separado de la fachada) actúa como deflector y empuja la brisa hacia el interior.

4. Niveles y Tabiques: El comportamiento del viento cambia en cada planta. Si tienes paredes divisorias que obstruyen el flujo, la solución ideal es incorporar aberturas en la parte inferior de los tabiques para permitir el paso del aire cerca del suelo.

5. Ventanas de Linterna: Mal orientadas, la fuerza del viento empujará el calor acumulado en el techo de vuelta hacia el interior. Orientadas a favor del viento, la succión natural extrae el aire caliente de forma continua.

6. Paisajismo Inteligente: Los árboles arbustivos o bajos bloquean el viento y lo desvían hacia arriba. Los árboles altos, con troncos limpios en la base, canalizan la corriente directamente hacia tus ventanas.



